02/10/2018

YPF se queda con la petrolera de Cristóbal López

El juzgado a cargo de la quiebra de Oil Combustibles eligió la oferta de la petrolera estatal que compitió con el grupo holandés Trafigura

Finalmente y tal como estaba previsto, YPF se queda con los activos de Oil Combustibles (OCSA), la petrolera de Cristóbal López por u$s85 millones. La operación fue aceptada por el Juzgado Nacional en lo Comercial 5, a cargo de Javier Cosentino y quien lleva la causa por la quiebra de la empresa que alguna vez representó el corazón del negocio del Grupo Indalo, creado por López y su socio, Fabián De Sousa, durante el anterior gobierno kirchnerista.

La semana pasada, ambos empresarios habían logrado frenar el remate de OCSA a través de un amparo que presentó su abogado, Aníbal Fernández, en contra del juez Cosentino. En su presentación, el ex ministro del Interior del gobierno kirchnerista acusó al juez Cosentino de “poseer interés directo en la causa” en la cual se lleva adelante un proceso judicial para intentar recomponer los activos de la quebrada OCSA a partir de una nueva gestión empresaria.

Según la presentación, la recusación propuesta se funda en la causal prevista por el artículo 17, inciso 2, del Código Procesal Civil y Comercial que hace referencia al supuesto de que un juez pueda tener interés en el caso. Fue la segunda recusación que llevaron adelante Cristóbal López y su socio Fabián De Sousa en contra de Cosentino, siempre asesorados legalmente por el ex candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires por el kirchnerismo y ex ministro del Interior del gobierno de Cristina Kirchner. Siempre con el objetivo de apartar al juez de la causa iniciada tras una denuncia de la AFIP por supuesto desvío de $8.000 millones del impuesto a la transferencia a los combustibles que habrían sido usados por López y De Sousa para incrementar el pool de empresas de Indalo.

El pedido formulado por Aníbal Fernández frenó el proceso de venta de la refinería de Oil ubicada en la localidad santafesina de San Lorenzo y por la cual se presentaron siete interesados que adquirieron el pliego, de los cuales luego cinco desistieron de continuar en el proceso. Esto ocurrió, por ejemplo, con el grupo Guvnor S.A., señalada por Cristóbal López como el que efectuó una oferta por u$s385 millones en octubre de 2016.

Por esos motivos, habían quedado solamente dos propuestas concretas en la causa, de modo que las expectativas de venta de Oil por una cifra millonaria, tal como sostenía Cristóbal López, habían sido descartadas y calificada por el propio Cosentino como “quiméricas”. De hecho, entre los que descartaron seguir en la competencia también se encuentra el grupo ruso Lukoil que cuando Indalo fue cedido al empresario Ignacio Rosner había comprometido aportes por u$s300 millones que no fueron materializados debido a la intervención judicial de la petrolera y a la decisión del juez Cosentino de decretar su quiebra.

Este entramado de denuncias frenó la decisión de Cosentino de continuar con la licitación pública nacional e Internacional para vender el negocio de OCSA en el marco del proceso que quiebra de la petrolera que lleva adelante desde principios de año. Los sobres de la licitación se debían abrir a fines de septiembre, pero se demoraron hasta que la recusación fuera analizada por la Sala A de la Cámara de Apelaciones que lo hizo el viernes pasado y desestimó el pedido de Aníbal Fernández, abriendo de este modo nuevamente la puerta al proceso de venta de Oil.

Con este respaldo, el juez Cosentino organizó un encuentro hoy por la mañana con la presencia de los representantes legales de las dos empresas que presentaron ofertas por Oil. Es decir, YPF y la filial local del grupo holandés Trafigura. En la reunión también estuvieron presentes los síndicos de la petrolera designados por el juez Cosentino, y el abogado de la empresa, Javier Dubois.

En esa reunión, se procedió a la apertura de los sobres con las ofertas económicas que debían tener un precio base de u$s42,5 millones por el negocio de refinación de petróleo y comercialización de derivados del complejo de San Lorenzo de OCSA, además de la terminal fluvial, la planta de almacenamiento, la refinería y todos los derechos y obligaciones surgidos por contratos de explotación de la red de estaciones de servicio.

Fuente: iprofesional